Hola,
Soy Adriana Rodríguez Salazar

Enamorada del Buen Vivir

Soy socióloga e investigadora por naturaleza, pero, ante todo, una tejedora de puentes entre la transformación personal y el cambio colectivo. Mi recorrido en la investigación-acción-participación y la pedagogía popular me enseñó que el conocimiento se construye en comunidad y que cada persona alberga un potencial transformador capaz de generar nuevas realidades. No somos espectadores de la vida: somos protagonistas activos de los mundos que podemos crear.

Mi camino académico me llevó a profundizar en el desarrollo social, la sostenibilidad y la defensa de los derechos de la vida, hasta encontrar en el Buen Vivir el eje central de mi tesis doctoral. Sin embargo, una parte fundamental de mi aprendizaje nació del encuentro con los pueblos originarios. Como guardianes y habitantes conscientes de la Tierra, me mostraron que existen otras formas de habitar el mundo: más integradas con la naturaleza, más coherentes con nuestra esencia y más comprometidas con el cuidado de la vida.

Hoy estoy convencida de que somos mucho más de lo que imaginamos. Cuando aquietamos el ruido exterior y volvemos la mirada hacia nuestro interior, comenzamos a reconocer la profundidad de quienes somos y nuestra capacidad de transformación. Desde ahí nace la posibilidad de transformar también nuestro entorno, cultivar nuevas formas de convivencia y contribuir, colectivamente, a un cambio de paradigma basado en la conciencia, la reciprocidad y el Buen Vivir.

Es el momento de transformar los viejos esquemas que nos dividen y limitan como civilización. Podemos elegir ser mucho más que razón e individualismo para vivir al ritmo de los latidos del corazón —del personal y el colectivo—, en armonía con el de la Madre Tierra.

Mi camino: reeducada por los pueblos de la tierra

Nací en Bogotá y viví allí hasta el año 2000. Crecí en un entorno urbano que podría considerarse privilegiado; sin embargo, desde muy joven sentí un sutil desarraigo. No lograba comprender del todo las lógicas del mundo que me rodeaba ni encontrar mi propio lugar en él. Esa inquietud profunda me llevó a estudiar Sociología en la Universidad Nacional de Colombia, impulsada por el deseo de comprender una sociedad tan compleja como contradictoria.

Con el tiempo entendí que, más allá de los títulos y las credenciales académicas, siempre he sido una activista de la vida. Caminar junto a comunidades afrodescendientes, campesinas e indígenas transformó profundamente mi manera de mirar, sentir y comprender el mundo. Por eso hoy me reconozco con orgullo como una socióloga reeducada por las gentes de la tierra; por quienes enseñan desde la memoria de sus saberes, la riqueza de sus experiencias y la sabiduría de su cotidianidad, muchas veces al margen de la academia y las instituciones.

De los pueblos originarios aprendí el valor profundo de ser en comunidad, recordando que formamos parte de una trama viva e interconectada que busca permanentemente la armonía y el equilibrio. Esa experiencia de común-unidad —de tejer vínculos con los otros, con el territorio y con la vida misma— marcó mi camino y constituye hoy el corazón de mi comprensión del Buen Vivir.

De la Amazonia a los Andes: el despertar del corazón

Mi caminar me llevó a la Amazonia, donde conocí y amé la fuerza de la selva. Allí, el encuentro con las comunidades y sus prácticas ancestrales abrió el portal para reencontrarme con mi propia dimensión espiritual. Con la medicina del yagé dejé de ser solo razón para abrazar el sentir del corazón. Ese tránsito transformó el sentido de mi existencia y selló mi compromiso con los saberes originarios y con los pueblos que custodian la memoria más profunda de la Tierra.

Esa misma entrega a la defensa de la selva y de la vida me condujo a Ecuador. Viví allí cinco años intensos de profundo aprendizaje y sanación, explorando las realidades amazónicas y abrazando la sabiduría ancestral de la sierra andina. Los contrastes entre las teorías académicas y los saberes locales agudizaron mi búsqueda, invitándome a emprender un camino espiritual en primera persona. Comencé entonces a escuchar otras voces; certezas que no pasan por el filtro de la mente, sino que se integran a través del cuerpo, el territorio y la experiencia viva.

Habitando el sur descubrí que la vida se enseña y se aprende desde lugares sagrados que no aparecen en los libros. Fue justamente ahí, en el punto de encuentro entre la sanación interna y la resistencia colectiva, donde floreció mi camino hacia el Buen Vivir.

Hija del Abya Yala: tejido de puentes entre la ciencia contemporánea y la sabiduría ancestral

La necesidad de profundizar en los hilos que tejen el desarrollo personal y colectivo me trajo a España. Aquí continué mi viaje académico con un máster en Cooperación Internacional y, más adelante, con mi doctorado en Estudios sobre el Desarrollo, donde el Buen Vivir fue el eje central y latente de mi investigación. Como investigadora, he dedicado mis esfuerzos a caminar las rutas del cambio de modelo: la economía de los cuidados, el decrecimiento y la transición urgente hacia modos de vida más armónicos con la naturaleza.

En ese continuo transitar, la cuántica apareción en mi vida como un lenguaje revelador para explorar la realidad. Encontré en la física contemporánea profundas y hermosas resonancias con las enseñanzas que ya había recibido de los pueblos originarios: la certeza de que toda la vida está interconectada, el diálogo sutil entre lo visible y lo invisible, y el impacto que nuestra percepción tiene al cocrear el mundo. Allí se me reveló un puente asombroso entre la ciencia de vanguardia y la sabiduría ancestral.

Hoy, habitando Europa siendo hija del Abya Yala, me asumo plenamente como un puente vivo entre saberes, territorios y sensibilidades. Un espacio de encuentro para construir alternativas frente a las crisis sistémicas actuales y para abrir caminos, mano a mano, hacia una vida profundamente armónica con la Tierra y entre los seres humanos.

El tiempo de cambio del Pachakutec: un llamado a la transforma-acción

Hoy mantengo encendido mi activismo porque sé que el gran cambio es ahora; el tiempo del Pachakutec ha llegado y nos convoca. Por eso, pongo mi camino al servicio de la vida a través de distintas sendas:

  • Acompaño procesos de transformación personal y colectiva mediante talleres, charlas y conferencias inspiradas en la filosofía del Buen Vivir.

  • Asesoro a organizaciones, colectivos y movimientos sociales para identificar sus capacidades de cambio y expandir su potencial, caminando juntos hacia horizontes de plenitud.

  • Diseño metodologías para expandir la conciencia individual y colectiva, integrando en una misma urdimbre el pensamiento crítico, los saberes ancestrales, las ciencias cuánticas y los enfoques más innovadores para la transformación.

Más allá del escritorio: un espacio para encontrarnos, tejer en comunidad y cocrear el Buen Vivir.

Con esta página decidí salir del escritorio académico para mostrarme como una investigadora en constante transforma-acción, capaz de tejer los lenguajes ancestral, científico y espiritual al servicio del cambio de paradigma que nuestro tiempo necesita y del llamado de la Madre Tierra a reencontrarnos con la armonía del Buen Vivir.

Si deseas resonar y conocer más de cerca esta labor personal, espiritual y colectiva, te invito a habitar y recorrer mi espacio web: adrianarodriguezsalazar.com

Transitamos un momento que nos convoca a vivir en armonía con la Tierra, el tejido común y nuestro ser. El aquí y ahora nos llama a trascender límites, reconocernos como cocreadores de realidad y pasar a la transforma-acción —de lo personal a lo colectivo—. Entrelazar la sabiduría ancestral y la ciencia cuántica es mi forma de tejer comunidad en este retorno hacia el Buen Vivir.

Publicaciones destacadas

  • Teoría y práctica del buen vivir: orígenes, debates conceptuales y conflictos sociales. El caso de Ecuador.

    Tesis Doctoral, Universidad del País Vasco- 2016. Publicación virtual.

  • Colaboradora de Meer Magazine desde el 2022

    Con artículos mensuales sobre temas de reflexión y transformación a la vez que disfruto del placer de escribir.

  • Universidad Intercultural del Estado de México, también desde el 2022

    Me encanta estudiar, aprender y tratar de comprender este mundo que a veces es tan loco y complejo, a la vez que maravilloso por la esencia del Ser y la grandiosidad de la naturaleza.

  • El cerco a la Anaconda: Sucumbíos, incidencia del conflicto colombiano en la frontera.

    Asociación Latinoamericana para derechos humanos ALDHU. Quito, 2004. Coautora y directora de proyecto.

  • La Agonía del Jaguar: situación de derechos humanos de los pueblos indígenas de la Amazonía Colombiana.

    ALDHU. Bogotá, 2004. Directora del proyecto e investigación.

Títulos académicos

  • Socióloga

    Universidad Nacional de Colombia (1992)

  • Especialista en planificación del Desarrollo regional

    Cider – Universidad de los Andes (1995)

  • Máster en cooperación para el desarrollo

    IIUDC- Universidad Complutense de Madrid (2006)

  • Diploma de Estudios Avanzados DEA en desarrollo y globalización

    Universidad del País Vasco UPV (2008)

  • Doctora en estudios sobre el Desarrollo

    Universidad del País Vasco UPV (2016)