Buen Vivir y la Crítica al Desarrollo

Por: Adriana Rodríguez Salazar, 11 de agosto de 2020

El Buen Vivir en los debates sobre el desarrollo es el título del tercer capítulo de la tesis doctoral Teoría y práctica del Buen Vivir: orígenes, debates conceptuales, y conflictos sociales. El caso de Ecuador. Después de haber indagado en el origen histórico, geográfico, filosófico, cultural y político del Buen Vivir y de estudiar su conceptualización, en este capítulo se analiza su articulación con las corrientes críticas al modelo de desarrollo como paradigma único para la humanidad.

Foto: Chris Leboutillier

Estudiar el origen del modelo del desarrollo y del progreso como meta para el «bienestar» de la humanidad, nos permite encontrar que desde el inicio de estos conceptos surgieron corrientes críticas que cuestionaban su planteamiento, metas y omisiones; por ejemplo, se advirtió de la limitación de basar el modelo en el crecimiento económico, desconociendo otros factores relevantes del bienestar humano, además de omitir los límites del planeta para sostener el creciente desarrollo económico basado en la extracción de recursos naturales.

Con la puesta en marcha de las políticas de desarrollo, surgieron otros enfoques críticos, como el proveniente de Latinoamérica, con las teoría de la dependencia que cuestionaron la visión eurocentrista del modelo a seguir.

Las miradas revolucionarias de la década de los sesenta del siglo XX, pusieron el foco de atención en las debilidades de un modelo que ubicaba a los países con características distintas en la periferia del mundo «desarrollado», desconociendo su riqueza cultural y propios caminos de autodeterminación del modelo a seguir. En los setenta vendrían los cuestionamientos de las mujeres que también se excluían del modelo, sin considerar su aportes a la construcción social y sus necesidades específicas; luego se sumarían las críticas del ecologismo, con énfasis en los impactos negativos del desarrollo en la naturaleza, insistiendo en los límites del crecimiento económico basado en el extractivismo para la sostenibilidad de la vida en el planeta.

Este recorrido de críticas es extenso y por supuesto, se le suman los planteamientos del mundo indígena que, desde el inicio de la invasión de sus territorios y culturas, se posicionaron en contra de la homogeneización cultural, económica y social con la imposición de un modelo único y excluyente que desconocía el enfoque de relación armónica con la naturaleza que sustenta el pensamiento ancestral de los pueblos originarios del mundo.

Foto: Jairo David Arboleda

Además de las criticas al modelo por las carencias que se irían suavizando con palabras complementarias como desarrollo «integral», «humano» o «sostenible», se hicieron visibles otros problemas tales como la persistencia de la desigualdad, la pobreza y el surgimiento de efectos negativos como la contaminación, la explotación voraz de la naturaleza, la falta de redistribución de la riqueza entre muchos otros.

Foto: Nick Bondarev

Para los pueblos indígenas el «desarrollo» ha sido negativo en muchos sentidos, para empezar los coloca en posición de atrasados (igual que los países cuyos indicadores los ubica en condición de subdesarrollados o en vías de desarrollo), de carentes de riqueza (aunque sus territorios sean codiciados por las empresas extractivas) y de faltos de condiciones para generar su propia sustentabilidad económica, social, cultural y de todo tipo.

Este capítulo trata de todos estos asuntos, con referencias bibliográficas y un estudio detallado de las críticas al desarrollo y las carencias del concepto. Al finalizar la lectura de este capítulo, espero transmitir que Buen Vivir y Desarrollo son opuesto, no pueden estar unidos porque justamente el primero critica y pone en cuestión los lineamientos del segundo. Hablar del Desarrollo para el Buen Vivir, por ejemplo, no solo es una aberración conceptual sino una manipulación para ocultar lo esencial: que es necesario cambiar el paradigma por otro más armónico con la naturaleza, con la humanidad y la espiritualidad del ser humano que no solo busca el bienestar material. Y de esto se ocupa una línea crítica del pensamiento occidental, que es el que habla del Post Crecimiento. Ahí si es posible un encuentro entre el Buen Vivir y las alternativas que buscar ir más allá del crecimiento, para plantear la necesidad de decrecer (menos consumo, más calidad de vida) y de transitar hacia otro modelo más justo para todos.

Así que espero tengan una buena lectura de este capítulo y  que sea útil para recuperar y construir el Buen Vivir que tanto necesitamos! Click acá para descargar: El Buen Vivir en los debates sobre el desarrollo

Acerca de admin

Soy una investigadora social formada en la investigación acción participación, enfoque que impulsa la capacidad de transformación de las personas y los colectivos. Estudio y practico el Buen Vivir, elaboré mi tesis doctoral en Estudios sobre el Desarrollo sobre esta propuesta de cambio de paradigma de vida para la humanidad y nuestro amado planeta. Creo que es tiempo de cambiar los viejos esquemas que nos dividen y limitan como personas, sociedades y civilizaciones, ahora es el momento de ser mucho más que razón para empezar a vivir en armonía con los latidos del corazón, el de la tierra, el de cada persona y el del sol.
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